Cartel oficial de la producción.
EL MAR DULCE EN POLONIA
lunes 26 de septiembre, 2011
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En 1560, el Virrey del Perú autoriza en nombre del emperador Felipe II la más fantástica empresa imaginable: el descubrimiento y exploración de los legendarios territorios de Omagua y Eldorado, célebres por sus inmensas riquezas jamás vistas.
Trescientos Trescientos aventureros españoles comandados por el navarro Pedro de Ursúa y acompañados de un puñado de esclavos africanos, seiscientos indios, ciento veinte arcabuceros, caballos y pertrechos, embarcan en frágiles buques e inician la travesía del Amazonas dando comienzo a una pesadilla de sangre, muerte y desolación que ha pasado a la historia encarnada en el sanguinario caudillo Lope de Aguirre, Aguirre “el loco”, nombrado a sí mismo “la ira de Dios”. "El Mar Dulce" está basado en diversos textos de referencia sobre este suceso, tomando como base el texto teatral de José Sanchis Sinisterra “Lope de Aguirre, traidor” y diversas Crónicas de las Indias, en especial la perteneciente a Pedrarias de Almesto.
Cada uno Cada uno de estos autores, en su género, nos ha aportado claves diferentes y complementarias, útiles para armar una estructura dramatúrgica fiel a nuestras intenciones: explorar los conceptos teatrales de vacío y de identidad. Nuestros actores parten del espacio vacío que les rodea para crear identidades neutras, cuerpos en actitud de escucha total capaces de rescatar personajes del pasado y traerlos al presente, convocarlos en un momento exacto de su viaje y arrojarlos al presente de esa vivencia sin posibilidad de un antes y un después. Para evitar cualquier posibilidad de comunicación, el autor condena a estos personajes a emplear el monólogo. Un coro prepara cada “encarnación”, la sostiene y la apoya. Ayuda a cada actor a generar su momento, lo envuelve, lo abandona y lo abduce de nuevo. Cada actor es coro, entidad neutra y personaje. Tan solo Pedrarias escapa a este esquema, como autor/creador que convoca al coro y a cada personaje, extrayéndolos de su propia memoria. En nuestra línea de investigación, nos interesa abordar problemas como la relación entre el vacío interior del actor con el vacío físico, espacial; cómo llenar dicho espacio; qué clase de energía debe proyectarse para generar la presencia del personaje, cómo deshacer dicha presencia y en qué se transforma entonces, qué diferencia hay entre la persona del actor y ese otro ser dispuesto a todo, en actitud de alerta total. ¿Es esto la preexpresividad, la presencia, la energía del actor?
REPARTO Miguel Meca: Pedrarias de Almesto/autor
Pablo Venero: Pedro de Ursúa/coro
Pedro Morales: Fernando de Guzmán/coro
Marc Torrents: Antón Llamoso/coro
Fani Venero: Ana de Rojas/coro
Txusmi Solana: Marañón perdido/coro
Cristina Samaniego: Inés de Atienza/coro
Gonzalo Castellanos: Marañón/Coro
Beatriz Gutiérrez: Marañón/coro
DIRECCIÓN / DRAMATURGIA
Cristina Samaniego
MÚSICA
Cantos tradicionales sefardíes, italianos y franco-canadienses
REGISTRO AUDIOVISUAL Y ASISTENCIA TÉCNICA
David Moreno
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