Subidos a un camión, o a lomos de mulas cargadas de libros, jóvenes entusiastas, intelectuales y artistas comprometidos de la época, maestros voluntarios... De modo altruista quisieron remediar al menos en parte uno de los males seculares de el campo español: el analfabetismo. Antonio Machado, Gª Lorca, Miguel Hernández, Alejandro Casona, Pedro Salinas, entre otros, llevaron a los pueblos no sólo bibliotecas públicas, también teatro, música, títeres, cantos populares, museos ambulantes y los avances que significaban entonces la fotografía y el cinematógrafo.
El domingo 17 recordaremos el espíritu que guió aquel legendario proyecto cultural.
